La administración por vía intravenosa de fármacos en las áreas de Pediatría y Neonatología del hospital requiere extremar las precauciones en todos los pasos del proceso, desde la prescripción por parte del médico hasta el inicio y control de la infusión, dada la mayor vulnerabilidad de este tipo de pacientes. Por ello, el uso de bombas de infusión en estas áreas es altamente recomendable.

El paciente pediátrico, con especial incidencia en neonatos, constituye un desafío para los profesionales clínicos. El cálculo de las dosis de medicación debe estar adaptado, aún más si cabe, a las características de este tipo de pacientes (edad, relación entre superficie corporal y peso) y a sus circunstancias particulares (grado de madurez hepática y renal, metabolismo, capacidad de eliminación y otros factores físicos y bioquímicos).

Esta guía elaborada por el Servicio de Farmacia del Hospital General Universitario de Elche describe en profundidad las diferentes fases en el proceso de preparación y administración de medicación en pacientes pediátricos y neonatos: cálculo de dosis, diluciones, preparación de la medicación… así como las precauciones que deben tomarse para garantizar su correcta administración, además de cuantificar los errores más habituales.

El pequeño calibre de las venas en estos pacientes hace que la elección preferente de los vasos para la inserción de un catéter que permita la infusión correcta del tratamiento sea distinta que en el caso de los adultos. En pacientes neonatos es muy frecuente la utilización de las venas en el cuero cabelludo, que permiten una perfusión adecuada y rápida de la medicación. En el caso de pacientes pediátricos, es necesario tener en cuenta a la hora de la elección de la vía la mayor movilidad de este tipo de paciente, por lo que se eligen vasos del dorso de las manos, antebrazos o pies (para vías periféricas) o vena yugular externa (para vías centrales). En estos casos el catéter, una vez insertado, debe ser asegurado con férulas u otros sistemas que eviten que el paciente pueda quitárselo.

En cualquier caso, y especialmente en este tipo de pacientes la regla de las”5 C” en la administración de un medicamento cobra si aún cabe mayor importancia: Medicación correcta, paciente correcto, dosis correcta, momento correcto y vía correcta.

Bombas de infusión en pacientes pediátricos y neonatos

El uso de bombas de infusión en Pediatría y Neonatología está recomendado en todas las guías clínicas. Las bombas de la serie Chroma de arcomed aportan un extra de seguridad en el cuidado de este tipo de pacientes:

    • Límites de presión y burbujas de aire ajustables a las necesidades específicas de entornos pediátricos o neonatales..

    .

 

    • Posibilidad de establecer límites y preavisos en el flujo de infusión para cada medicación..

    .

 

    • Sistema de carga de jeringa semi-automático, que evita la administración accidental de mini bolos no deseados..

    .

 

    • Sistemas de reducción de errores en las dosis y codificación de fármacos por colores..

    .

 

    • Conectividad con el sistema IDMS/PDMS del hospital..

    .

 

    • Fácilmente apilables en la estación de trabajo UniQueDoc..

    .

En arcomed aportamos la última tecnología para cuidar de los más pequeños.