El uso de las bombas de infusión intravenosa en planta de hospitalización es prácticamente general, dadas sus ventajas frente al sistema tradicional de infusión por simple gravedad: control preciso del flujo de infusión, alarmas de interrupción o bloqueo, etc, y la necesidad de muchos pacientes hospitalizados de recibir medicación intravenosa o suero.

En muchos hospitales existe una importante disparidad tecnológica entre las bombas de infusión en planta de hospitalización y las que se utilizan en otras áreas donde los requerimientos tecnológicos son mayores (UCI, quirófano, oncología, sala de partos, reanimación, etc). Se utilizan bombas de infusión con menos funciones y más simples (y en algunos casos, obsoletas) en la planta de hospitalización.

Esto, que en principio puede parecer una medida de ahorro, puede acabar resultando más costoso. Veamos por qué.

¿Por qué una bomba arcomed en la planta de hospitalización?

Un paciente ingresado en planta de hospitalización no es un paciente estático. Puede estar esperando una cirugía, requerir pruebas diagnósticas, ser derivado a UCI o sala de partos… En definitiva, es un paciente que va a tener que moverse por diferentes áreas del hospital.

Si cada área tiene su bomba específica, esto supone un coste adicional, ya que cada vez que el paciente se mueva habrá que cambiar el material fungible (líneas de infusión, llaves de paso, etc), en muchos casos para seguir recibiendo la misma medicación que ya recibía en la planta de hospitalización, pero con una bomba distinta. Al final esto incrementa sustancialmente el gasto en fungibles, que es un capítulo fundamental en la economía del hospital.

Además, muchos pacientes ingresados en planta de hospitalización pueden sufrir eventos que requieran del uso de una bomba de infusión más avanzada. Esto obligaría al cambio de bomba de una forma rápida.

Las bombas de infusión arcomed pueden ahorrar tiempo y coste en estas y otras muchas situaciones. Su capacidad para funcionar de acuerdo con los requerimientos de cualquier área del hospital evita los cambios innecesarios de bomba (con un resultado colateral importante: el hospital precisa de menos bombas de reserva) y su posibilidad de reconfiguración con un simple toque en su pantalla táctil ahorra tiempo y recursos en situaciones críticas.

Además, la conectividad con el sistema PDMS del hospital permite saber en todo momento dónde está cada bomba y con qué medicación. Esta comunicación puede ser bidireccional, por lo que desde el control de enfermería de la planta de hospitalización se puede tener acceso a la información de cada bomba, centralizar las alarmas y enviar órdenes a las bombas.

Cuando el paciente tiene permitido levantarse y caminar, las bombas Chroma de arcomed tienen la ventaja de su menor tamaño y peso, facilidad de manejo gracias a su asa incorporada y una autonomía de 6 a 10 horas gracias a sus baterías de alto rendimiento.

Todo En Uno. La filosofía de estandarización de arcomed que ahorra costes y eleva el nivel de calidad, comodidad y seguridad del paciente.