La función más común de las bombas de infusión intravenosa en quirófano es la administración de anestesia. El anestesista puede optar por anestesia inhalada, por una combinación de anestesia inhalada e intravenosa en las distintas fases del proceso, o bien por el uso de anestesia total intravenosa (TIVA), algo cada vez más habitual gracias a la generalización de las bombas de infusión inteligentes (smart pumps) de las que la serie Chroma de arcomed es líder tecnológico en el mercado.

Versatilidad de las bombas arcomed

Gracias a la filosofía Todo-En-Uno de arcomed, ya no es necesario disponer de modelos de bombas para su uso en quirófano distintos de los que se usan en otras áreas del hospital. Todos los modelos de la serie Chroma de arcomed, tanto bombas volumétricas como de jeringa, son fácilmente (incluso automáticamente) reconfigurables para adaptarse a las necesidades de cada área del hospital, incluida la quirúrgica.

Su gran pantalla táctil en color de alto contraste y la navegación mediante iconos hacen que la programación de las bombas arcomed sea muy sencilla. Además, pueden utilizarse con guantes quirúrgicos, incluso si éstos están húmedos.

Asimismo, las bombas de infusión arcomed Chroma pueden utilizar distintos modelos farmacocinéticos pre-programados (Marsh, Cortinez-Sepúlveda, Kataria, Paedfusor, Minto, Schnider, entre otros) en los que el anestesista sólo tiene que introducir los datos biométricos del paciente y la bomba realiza todos los cálculos necesarios para administrar la dosis correcta que permita alcanzar la concentración de fármaco requerida en cada caso.

En un quirófano es común el uso de varias bombas de infusión a la vez para administrar distintos fármacos. Las bombas arcomed Chroma pueden comunicarse entre sí de forma inalámbrica, lo que permite ahorrar tiempo al no ser necesaria la introducción de los datos del paciente en todas ellas.

Seguridad del paciente ante todo

El personal clínico es humano, y como tal puede equivocarse. De hecho, los errores en la medicación no son raros, llegando a ser una de las principales causas de muerte en Estados Unidos. La tecnología juega un papel clave para ayudar a minimizar los errores en la medicación.

Las bombas arcomed disponen de varios sistemas de prevención de errores. Las bibliotecas de medicamentos permiten establecer límites máximos y mínimos en la administración intravenosa de los mismos. Las bombas pueden conectarse con el sistema PDMS (Patient Data Management System) del hospital, lo que asegura una mejor monitorización y control de la infusión, garantizando que la medicación correcta se administre al paciente correcto. Además, las bombas arcomed disponen de un sistema de codificación de fármacos por colores que permite al operador de la bomba (en este caso, el anestesista) asegurarse de que está administrando la medicación adecuada en cada caso de una forma visual e intuitiva.

arcomed ofrece un universo de posibilidades a los anestesistas, lo que les permite llevar a cabo su trabajo de una forma ágil, sencilla y con total garantía para el paciente.