El ritmo frenético de un hospital de hoy en día somete a una intensa presión a todo el personal clínico, tanto médicos como personal de enfermería, y es el caldo de cultivo perfecto para que se produzcan errores en la administración de medicación, que no son fruto de la negligencia ni de la dejadez, sino del simple hecho de que los seres humanos podemos errar. Por eso es imprescindible que los hospitales se doten de cuantas medidas sean necesarias para prevenir estos errores, y la codificación de fármacos por colores es una de ellas.

Desde que un médico prescribe una medicación a un paciente ingresado en el hospital hasta que ésta es finalmente administrada hay toda una cadena de procesos en los que pueden ocurrir errores: la propia prescripción o la dosificación de la misma, la llegada de la orden a la farmacia hospitalaria, la preparación de la medicación y su envasado, la distribución hasta la habitación o unidad en la que el paciente se encuentra, la identificación del paciente, la propia administración….

La regla de las 5 “C” es una herramienta útil para evitar errores: Antes de administrar cualquier medicación hay que asegurarse de que se cumplen las 5 condiciones básicas:

  • Paciente correcto
  • Medicación correcta
  • Dosis correcta
  • Tiempo correcto
  • Vía correcta

No obstante, asegurar el cumplimiento de estas reglas no es fácil cuando se está en medio del “fragor de la batalla” que a veces supone un hospital. Para ello, cualquier medida que ayude a evitar errores en la medicación es clave.

¿En qué consiste la codificación de fármacos por colores?

La codificación de fármacos por colores es una medida que muchos hospitales ya están adoptando y que está altamente recomendada en las guías de buenas prácticas clínicas, además de por las principales sociedades de Anestesiología y en la Declaración de Helsinki sobre seguridad en anestesia.

Consiste, básicamente, en el etiquetado en la farmacia hospitalaria de los envases o jeringas siguiendo un código de colores que identifica a cada fármaco o familia de fármacos, lo que permite una identificación visual rápida antes de la administración. Además ahorra tiempo, ya que si al primer vistazo vemos que el código de color no es el correcto no es necesario que leamos la etiqueta.

Esta codificación debe realizarse inmediatamente después de preparar y cargar un medicamento, y es especialmente importante en medicaciones de alto riesgo cuyo uso indebido puede tener consecuencias serias e incluso poner en riesgo la vida del paciente.

Aunque cada hospital puede tener su propio sistema de codificación por colores (siempre y cuando éste sea homogéneo para todas las áreas), se recomienda la utilización de estándares internacionales, que evitan la confusión por parte de personal que pueda haber sido trasladado desde otros centros. La norma internacional en este caso es la ISO 26825:2008, aunque sólo afecta al etiquetado de los fármacos que salen de la Farmacia hospitalaria en jeringas precargadas para su uso en anestesia. No obstante, al tratarse de fármacos de alto riesgo, puede extenderse su uso a todas las áreas del hospital. Esta codificación está incorporada en las bombas arcomed Chroma, aunque puede ser personalizada si el cliente utiliza otra codificación distinta.

El hecho de disponer de una pantalla en color de alto contraste permite a nuestras bombas de infusión Chroma mostrar la codificación de color en la pantalla al seleccionar un fármaco de la biblioteca que tienen incorporada, con lo que añadimos un plus de seguridad; ya no depende de la memoria del personal médico o de enfermería recordar qué color corresponde a cada familia de fármacos, sino que es la propia bomba la que lo muestra en pantalla y sólo es necesario comprobar que el color de la pantalla y el de la etiqueta coinciden. Esto forma parte del sistema DERS (Drug Error Reduction System) que equipan nuestras bombas. Una valiosa ayuda que, al tiempo que mejora la seguridad del paciente, también ahorra tiempo en momentos clave o de fuerte estrés, como sucede con pacientes críticos o en quirófano.

En arcomed estamos firmemente comprometidos con la seguridad del paciente y la reducción de errores en la medicación. La codificación de fármacos por colores es un paso más, pero seguiremos incorporando cuantos avances estén disponibles para que la seguridad sea cada vez mayor y los errores sean cosa del pasa