Las bombas de infusión intravenosa son un elemento básico en cualquier hospital, ya que se utilizan en prácticamente todas las áreas del mismo. Esto somete a los aparatos a un desgaste importante, además de que el avance tecnológico ha hecho que muchos modelos de bombas sean ya obsoletos. Llega un momento en que, bien por el incremento de la carga asistencial o por los dos factores ya expuestos, el hospital tiene que plantearse la renovación de su parque de bombas de infusión.

En muchos casos se opta por una renovación parcial: se realizan pedidos de nuevas bombas conforme a las necesidades planteadas por las diferentes áreas clínicas. La elección de estas nuevas bombas es fundamental para que el hospital ahorre tiempo y dinero.

Obviamente, cada área necesita una bomba que se ajuste a los requerimientos del uso que se le va a dar: el área quirúrgica tiene unas necesidades (como disponer de modelos farmacocinéticos que permitan la infusión en modo TCI, por ejemplo) que no tiene la UCI (donde prima la inmediatez, la sencillez de uso y el inicio rápido de la infusión) o el área neonatal (donde las bombas deben ser muy precisas y permitir ajustes muy exactos de las dosis).

Hasta hace muy poco, esto requería la adquisición de bombas diferentes, comúnmente de fabricantes distintos. Esta dispersión da lugar a cinco problemas fundamentales:

  • Las bombas de infusión de un área concreta no se utilizan en otra área distinta.
  • El parque de bombas tiene que ser grande, ya que hay que tener bombas de reserva de cada modelo para cubrir los picos de demanda o las posibles averías.
  • Los costes de mantenimiento y el espacio de almacenamiento necesario se disparan.
  • El personal clínico tiene que recibir formación en el uso de cada modelo de bomba, o conocen el funcionamiento de las bombas de infusión del área en la que trabajan pero no del resto.
  • Cada una de las bombas requiere de un fungible específico, lo que supone para el hospital una multiplicidad de referencias innecesaria.

La solución de arcomed para las bombas de infusión: Todo en uno.

En arcomed llevamos décadas dedicados en exclusiva a la fabricación de bombas de infusión intravenosa. Y siempre lo hemos hecho en estrecha colaboración con los profesionales clínicos, que son en definitiva quienes deben usarlas. Siendo conscientes de los problemas mencionados, hemos realizado un gran esfuerzo tecnológico para ofrecer a los hospitales un gran salto adelante en materia de bombas de infusión: nuestra filosofía “Todo en uno”.

Las bombas de infusión arcomed Chroma pueden realizar todas las funciones necesarias en un hospital con sólo dos modelos: una bomba volumétrica y una de jeringa. Además, su manejo es sencillo gracias a su gran pantalla táctil en color que puede manejarse incluso con guantes aunque estén húmedos. Cambiar de modo de funcionamiento es tan sencillo como tocar un icono con un dedo, exactamente igual que en un smartphone.

¿Qué supone esta filosofía para un hospital? Elegir las bombas arcomed implica reducir el número de bombas necesarias, ya que satisfacen las necesidades de cualquier área del hospital. Menos bombas pueden hacer el mismo trabajo, con la ventaja de reducir costes de mantenimiento, espacio de almacenaje y tiempo de formación del personal. Además, también ahorran en material fungible, ya que no es necesario cambiar de bomba cuando el paciente se mueve de un área a otra. Todo ello incorporando los últimos avances tecnológicos en sistemas de reducción de errores de medicación, modelos farmacocinéticos, bibliotecas de fármacos…

Arcomed propone para las bombas de infusión lo mismo que ya se está haciendo con otras tecnologías médicas: estandarización. Estandarizar ahorra costes. ¿Por qué no hacerlo en las bombas de infusión, si son uno de los dispositivos más usados en un hospital?