La dexmedetomidina ha ido ampliando sus funciones desde su incorporación como agente sedante y anestésico. Una de sus propiedades destacadas es que, a diferencia de otros muchos agentes anestésicos, no inhibe la función respiratoria. Además posee efectos ansiolíticos y sedantes, lo que la convierte en un fármaco cada vez más utilizado en procedimientos quirúrgicos con anestesia total intravenosa (TIVA), usualmente en combinación con otros fármacos.

La dexmedetomidina está siendo también utilizada en procedimientos de neurocirugía como la craneotomía con paciente despierto, en los que el neurocirujano precisa que el paciente sea capaz de hablar, mover las extremidades y responder a órdenes para asegurarse de que la operación no afecta a áreas motoras o centros del habla en el cerebro. La sedación inducida por dexmedetomidina ha sido descrita como “cooperativa” y “despertable”.

El uso de dexmedetomidina no se circunscribe sólo al quirófano, ya que también se usa en UCI para procedimientos de intubación y/o desintubación o como sedante. De hecho, la aprobación inicial de la FDA estadounidense circunscribía su uso a UCI, ampliándose posteriormente su uso a otros campos.

Uso de la dexmedetomidina en quirófano

Aunque existe literatura médica sobre el uso de dexmedetomidina como único agente anestésico, lo habitual es que sea utilizada en combinación con otros fármacos en procedimientos de anestesia total intravenosa (TIVA). Sus efectos son dosis-dependientes, por lo que el uso de un modelo farmacocinético TCI es fundamental para que el anestesista pueda tener en todo momento control sobre la concentración tisular del fármaco.

La dexmedetomidina reduce los requerimientos de otros fármacos en anestesia TIVA. Posee efectos cardiovasculares y respiratorios predecibles, además de proporcionar protección neurovegetativa y ansiólisis. Disminuye la demanda metabólica de oxígeno del cerebro, tiene efecto antiarrítmico y disminuye la vasoconstricción periférica, con el consiguiente efecto reductor de la presión arterial.

Las bombas de infusión arcomed Chroma incluyen en exclusiva el modelo TCI Dyck para dexmedetomidina, lo que facilita su uso y ahorra al anestesista realizar cálculos complejos, ya que basta con introducir los parámetros biométricos del paciente y la concentración objetivo en sitio efecto o plasmático para que el algoritmo calcule e infunda la dosificación adecuada tanto durante el bolo de inducción como a lo largo de la fase de mantenimiento. Además, esta introducción de datos sólo es preciso hacerla una vez cuando se usan varias bombas conjuntamente (lo que es habitual en TIVA), ya que la comunicación inalámbrica entre bombas permite la transmisión de datos del paciente de unas a otras.

En arcomed tenemos un firme compromiso para incorporar las últimas innovaciones, tanto en tecnología como en modelos farmacocinéticos, en nuestras bombas de infusión, siempre en estrecha cooperación con los profesionales de la salud. Simplicidad y tecnología de vanguardia reunidas hacen de las bombas de infusión arcomed una elección acertada en cualquier hospital.