El aumento de casos de cáncer en la población ha supuesto un mayor uso de citostáticos. Seguir protocolos de seguridad y usar el material de protección apropiado son clave para evitar riesgos en el personal y en el enfermo.La quimioterapia es una de las técnicas más utilizadas para tratar el cáncer. A través del uso de diferentes fármacos, su misión es destruir las células que componen un tumor reduciendo su tamaño o eliminando la enfermedad. Estos fármacos se denominan citostáticos y atacan tanto en las células malignas como en las sanas de la misma manera.

El aumento de casos de cáncer en el mundo occidental, que son tratados en su mayoría con quimioterapia, ha llevado a un uso cada vez mayor de los agentes citostáticos, lo que a su vez ha incrementado el riesgo para la salud de los trabajadores que lo manipulan.

Todo esto ha conducido a la necesidad de seguir unas precauciones y protocolos para pacientes y personal médico que está en contacto directo con este tipo de medicamentos, como mantener determinadas medidas de seguridad o usar materiales seguros para su manipulación. Por estas razones, arcomed, fabricante líder en tecnología de infusión, ha creado sets oncológicos, especializados para fármacos citostáticos con tubos compatibles y filtros de polipropileno de alta calidad, y puertos de conexión libres de aguja.

Recomendaciones para trabajar con citostáticos

La gran toxicidad de estos medicamentos puede afectar tanto al personal sanitario como al paciente, ya que están diseñados para eliminar las células (sin importar si son cancerígenas o no).

Asimismo, los citostáticos afectan particularmente a la piel, mucosas, sangre (órganos y tejidos con alta capacidad de contagio) por lo que las instituciones públicas sanitarias han establecido una serie de protocolos de vigilancia sanitaria para trabajadores expuestos a agentes citostáticos, con el fin de minimizar los riesgos que pueden suponer para la salud.

1- Cómo manipularlos: se recomienda, de entre otras muchos aspectos, lavarse las manos antes de comenzar la actividad, preparar las medicinas dentro de una cabina de flujo laminar donde manos y brazos estén protegidos cuando se usan jeringas y otros equipos intravenosos, y cambiar de aguja y jeringa en cada llenado cistostático.

2- Cómo administrarlos: cuando se le administra un fármaco citostático a un enfermo, el personal sanitario debe usar bata y guantes, y administrar la inyección intravenosa siguiendo unos pasos mínimos para reducir el riesgo de errores y posible exposición a citostáticos.

3- Cómo almacenarlos: los hospitales deben tener en cuenta una serie de medidas de seguridad para almacenar este tipo de fármacos; deben estar aislados de otros tóxicos, colocarlos siempre en su lugar correcto de almacenamiento, no guardar los recipientes una vez abiertos o mal tapados y vigilar que todos los productos están etiquetados.

Los centros de salud deben tener presente los protocolos de seguridad para el uso, manipulación, almacenaje y deshecho de los citostáticos, así como formar al equipo profesional sanitario en su uso y disponer de dispositivos médicos cómodos y fiablespara llevar a cabo una terapia tan importante y crucial, salvaguardando la salud de todos.