Aunque las bombas de infusión son un dispositivo médico que hoy está presente en todas las áreas de cualquier hospital, no siempre ha sido así. Se trata de una tecnología relativamente reciente.

No fue hasta principios de los años 70 del siglo pasado cuando aparecieron los primeros dispositivos a los que podríamos llamar “bombas de infusión portátiles”.  Anteriormente existían otros dispositivos similares, pero se trataba de aparatos fijos, de gran tamaño y de uso poco extendido, generalmente restringido a algunos quirófanos.

Estas primeras bombas de infusión, entre las que tenemos el orgullo de que se cuente la primera bomba desarrollada por arcomed en 1974, eran dispositivos electromecánicos cuya finalidad era garantizar un flujo constante de infusión predeterminado y, como mucho, emitir una alarma si se producía una interrupción en el proceso. La unidad de manejo de estos primeros equipos no era por mililitros / hora sino por gotas / minuto.

La evolución de la tecnología y la introducción de la electrónica permitió que las bombas de infusión redujeran su tamaño y aumentaran sus prestaciones; ya no se trataba solamente de dispositivos de infusión continua, sino que ya incorporaban sensores de burbujas de aire y permitían infundir bolos de medicación.

La segunda generación de bombas de infusión

La incorporación de microprocesadores y el desarrollo de software específico ha permitido que las bombas de infusión modernas sean mucho más versátiles y dispongan de gran variedad de prestaciones. Hoy las bombas de infusión más punteras como las bombas Chroma de arcomed son dispositivos de alta tecnología capaces de incorporar modelos farmacocinéticos como en el caso de los protocolos de infusión orientada a objetivo (TCI).

Además, las bombas de infusión más avanzadas disponen de completas bibliotecas de fármacos, lo que ayuda a evitar programaciones erróneas, ya que la bomba puede programarse con límites máximos y mínimos de infusión para cada uno de ellos.

Las bombas de la serie Chroma de arcomed pueden comunicarse entre sí de forma inalámbrica, lo que permite que las bombas puedan compartir los datos del paciente, o la infusión mediante dos bombas en modo de relevos, al tiempo que permiten el volcado de todos los parámetros de infusión en el sistema de monitorización de datos del paciente.

Un avance fundamental en el que arcomed es líder es la prevención de errores de medicación. Para ello, la identificación del fármaco mediante código de barras y la aplicación de estándares internacionales de identificación por colores permite asegurar que el paciente correcto está recibiendo la medicación correcta y en la dosis correcta. Este es un avance fundamental para la reducción de los errores en la administración de fármacos, que en algunos casos pueden llegar a poner en riesgo la vida del paciente.

El futuro que ya está aquí: La estandarización y el Todo-En-Uno.

El desarrollo tecnológico y la investigación en colaboración con los profesionales clínicos ha permitido que arcomed presente una auténtica revolución en la tecnología de infusión: el All-In-OneCONCEPT™ Con  sólo dos modelos de bomba, (volumétrica y de jeringa) pueden cubrirse todas las necesidades de infusión en las diferentes áreas del hospital, de tal modo que la bomba “sigue” al paciente en su paso por diferentes áreas (Urgencias, UCI, quirófano, hospitalización, sala de partos, reanimación…). Disponer de un solo modelo para todo permite importantes ahorros de tiempo, facilita el aprendizaje del personal clínico que ha de manejar la bomba y permite aplicar economías de escala en el mantenimiento, además de reducir el número de bombas que el hospital debe tener disponibles.

En arcomed seguimos investigando para llevar a los hospitales el siguiente paso. Avanzamos para garantizar la seguridad, la comodidad y el ahorro de costes. Bienvenidos al mundo de arcomed. Bienvenidos al futuro.