La medicina hiperbárica no es algo novedoso, ya que se lleva utilizando desde hace décadas para tratar la aeroembolia o síndrome de descompresión, provocado por la disminución rápida y considerable de la presión barométrica  tras, por ejemplo, un repentino ascenso a la superficie marina.Este súbito cambio de presión provoca que el nitrógeno presente en el aire que respiramos (y que contienen las botellas de aire de un submarinista) pase a través de los alveolos al torrente sanguíneo y tejidos, pudiendo generar obstrucciones en el mismo. Para ello, algunos hospitales cuentan con las denominadas cámaras hiperbáricas, donde el paciente puede ser tratado en un entorno presurizado para efectuar una descompresión paulatina.

No obstante, en los últimos años la medicina hiperbárica ha experimentado un importante desarrollo, y las cámaras hiperbáricas ya no están sólo presentes en ciertos hospitales cerca del mar. Sus aplicaciones van mucho más allá, ya que respirar oxígeno a alta presión permite que aumente significativamente la presión parcial de oxígeno en los tejidos del paciente, lo que incrementa la capacidad de transporte de oxígeno en la sangre (no por parte de la hemoglobina, que ya está saturada de oxígeno en condiciones normales, pero sí por parte del plasma sanguíneo).

Son muchas las dolencias que pueden resultar beneficiadas de la oxigenoterapia a alta presión en cámaras hiperbáricas. Desde la ya mencionada embolia gaseosa o determinadas isquemias en las que el aporte de oxígeno de los tejidos se reduce, al tratamiento de infecciones necrotizantes o grandes quemados, ya que el aumento de oxígeno facilita la cicatrización de los tejidos y el control de las bacterias aerobias, pasando por pacientes críticos con grandes pérdidas de sangre que no pueden tratarse solamente con transfusiones, por poner algunos ejemplos.

Cada vez son más los hospitales que están abriendo unidades de medicina hiperbárica, por lo que arcomed, como líder mundial en tecnologías de infusión, ha desarrollado una respuesta a esta demanda.

¿Cómo afecta una cámara hiperbárica al funcionamiento de una bomba de infusión?

La gran mayoría  de bombas de infusión del mercado no están preparadas para funcionar correctamente a las altas presiones que se manejan en las cámaras hiperbáricas, lo que supone un riesgo para el paciente que está recibiendo medicación intravenosa. Las fases de compresión y descompresión pueden afectar al funcionamiento de una bomba convencional, produciendo cambios no deseados en los volúmenes infundidos o incluso la completa detención de la infusión.

Estos cambios de volumen pueden tener consecuencias especialmente graves en el caso de pacientes críticos con inestabilidad hemodinámica a los que se esté administrando fármacos vasodilatadores o sedantes.

En arcomed lo que garantiza la seguridad del paciente y una mayor calidad en sus cuidados. Asimismo, dispone de un sistema de alimentación eléctrica especialmente adaptado a su funcionamiento de forma segura en entornos con un elevado nivel de oxígeno.

Estas bombas cuentan con todas las características de adaptabilidad, flexibilidad, software novedoso y facilidad de transporte y manejo que caracterizan a toda la gama de productos arcomed.