Recientemente hemos dedicado un artículo de nuestro blog a la infusión de fármacos citostáticos como parte de la quimioterapia para el tratamiento de diversos tipos de cáncer. Una de las características de estos fármacos es su capacidad irritante o vesicante. Sin embargo, no sólo los agentes quimioterápicos tienen esas características. Hoy vamos a hablar de otros la infusión de fármacos vesicantes no relacionados con la quimioterapia, que son muchos más de los que en principio pudiera parecer.

Cuando hablamos de fármacos vesicantes nos referimos a aquellos que, por su composición química, pueden causar lesiones en los vasos sanguíneos por los que circulan cuando se realiza una infusión intravenosa. Estas lesiones pueden provocar que el fármaco salga del torrente circulatorio e invada los tejidos circundantes, extendiendo el alcance de la lesión y la gravedad de la misma. Esto es lo que se conoce como extravasación.

Principales fármacos vesicantes no citostáticos

El personal de enfermería debe tener en cuenta que muchos de los tratamientos más ampliamente utilizados incluyen el uso de fármacos vesicantes, por lo que el primer paso para evitar la extravasación es tener un buen conocimiento de cuáles son. A pesar de que la literatura médica se ha centrado mucho en el efecto vesicante de los citostáticos, existen estudios suficientes como para elaborar una lista:

LISTA ROJA: Fármacos vesicantes bien conocidos, citados múltiples veces en estudios e informes sobre extravasación LISTA AMARILLA:  Fármacos vesicantes con menos casos de extravasación publicados, no obstante deben ser manejados con precaución
Cloruro de calcio Aciclovir
Gluconato de calcio Amiodarona
Medios de contraste radiológico Arginina
Dextrosa en concentración > 12,5% Dextrosa en concentración > 10% a 12,5%
Dobutamina Manitol > 20%
Dopamina Nafcilina
Epinefrina y norepinefrina Pentamidina
Soluciones de nutrición parenteral que superen 900 mOsm/l Fenobarbital sódico
Fenilefrina Pentobarbital sódico
Fenitoína Potasio > 60 mEq/l
Prometazina Vancomicina
Bicarbonato de sodio
Cloruro de sodio en concentración > 3%

Además de los referenciados en la tabla, existen otros muchos fármacos con efectos potencialmente vesicantes aunque menores, como el diazepam, el propofol o la vasopresina.

Como se puede observar, muchos de los fármacos vesicantes son de uso habitual en cualquier hospital. La intensidad del efecto vesicante y el consiguiente riesgo de extravasación varía mucho en función de las características físicas y el estado de salud de cada paciente.

Precauciones para evitar la extravasación de fármacos vesicantes

Además de conocer qué fármacos pueden tener efectos vesicantes, el personal sanitario debe tomar precauciones adicionales cuando se realiza una infusión intravenosa de estos fármacos:

  • Evitar las áreas de flexión, como la fosa antecubital, para insertar el catéter.
  • Tener en cuenta las punciones previas por encima del área donde se va a insertar el catéter. Por ejemplo: si a un paciente se le ha extraído sangre previamente de la fosa antecubital, cambiar de brazo.
  • Utilizar el catéter de calibre más pequeño posible, que permita un flujo de infusión adecuado pero que minimice el riesgo de obstrucción y/o trombosis.
  • Utilizar la vía adecuada: No todos los fármacos vesicantes pueden ser infundidos por vías periféricas. En caso de duda, consultar al Servicio de Farmacia del hospital.
  • Asegurar correctamente el catéter para que no se mueva, pero sin ocultarlo para permitirle observar el punto de inserción.
  • Verificar la permeabilidad de la vía.
  • Monitorizar la vía con frecuencia buscando signos de extravasación.
  • Conocer los antídotos adecuados y el tratamiento que debe aplicarse de forma inmediata ante cualquier signo o sospecha de extravasación, siempre bajo la prescripción del médico correspondiente.
  • Informar al paciente y/o sus familiares de las precauciones que deben tomar.

El entrenamiento y la actualización del personal sanitario es clave para prevenir lesiones por extravasación, especialmente en caso de nuevos fármacos o fármacos poco comunes, ya que es necesario conocer su potencial vesicante para tomar las medidas preventivas adecuadas.