La investigación y desarrollo han sido, desde siempre, el motor que ha hecho avanzar la medicina. De hecho, la investigación en Ciencias de la Salud es la rama de la ciencia que absorbe más recursos económicos, dado que hablamos de la mayor preocupación del ser humano: conservar la salud, curar enfermedades y salvar vidas.

Probablemente ningún campo de la ciencia ha avanzado tanto en los últimos 100 años como la medicina. Las herramientas y recursos que utilizaban los médicos de principios del siglo XX, aunque sentaron muchas de las bases en las que hoy se fundamenta la medicina moderna, poco o nada tienen que ver con el arsenal con el que cuenta un profesional de la salud actual, tanto en farmacología como en equipamiento tecnológico.

Sin embargo, no es suficiente. Todavía hay muchos retos que superar y nuestro grado de conocimiento sobre cómo funciona nuestro propio cuerpo dista mucho de ser completo. Sabemos más, tenemos más armas para luchar contra las enfermedades, pero se trata de una carrera de fondo en la que estamos muy lejos de la meta.

Grandes retos por superar en la investigación y desarrollo en biomedicina.

Hoy podemos alcanzar porcentajes de curación muy altos en muchos tipos de cáncer y dar esperanzas a quien hace pocas décadas no las tenía, pero no podemos curarlos todos ni en todos los casos. Hay que seguir con programas de investigación y desarrollo.

Lo mismo sucede con las enfermedades cardiovasculares, con enfermedades infecciosas como el VIH o la hepatitis C, o algo tan común pero tan peligroso a la vez como la gripe, que se cobra miles de víctimas en España cada año entre la población más vulnerable. Hemos desarrollado vacunas, pero aún no somos capaces de curarla.

Además, el propio avance de la medicina genera nuevos desafíos que deben ser afrontados. El aumento de la esperanza de vida ha disparado los casos de enfermedades degenerativas como el Alzheimer o la degeneración macular asociada a la edad (DMAE), una de las principales causas de ceguera, por poner dos ejemplos.

Otra muestra de que la investigación y desarrollo no puede pararse es la aparición de bacterias resistentes a los antibióticos. Durante algunos años pensamos que disponíamos de antibióticos suficientes, pero las bacterias han seguido su evolución (de hecho, la hemos acelerado con el uso abusivo de los antibióticos) y han desarrollado resistencias que preocupan mucho a la comunidad científica, que ha tenido que volver a trabajar contra el reloj para afrontar este desafío. Y como estos, cientos de ejemplos de retos que tenemos que superar con más investigación y desarrollo.

La tecnología médica también es clave.

La investigación y desarrollo en Ciencias de la Salud no sólo se fundamenta en el descubrimiento de nuevos fármacos, sino que la tecnología es un pilar básico, tanto en la aplicación de esos fármacos como en el tratamiento en sí mismo de muchas dolencias. No hay más que entrar en un quirófano moderno, en una sala de Urgencias o en una UCI de un hospital para ver que la tecnología está por todas partes, tanto en el ámbito quirúrgico como en cualquier otro departamento del hospital.

En este sentido, arcomed es líder en investigación y desarrollo en tecnologías de infusión, ya que estamos dedicados íntegramente a ello y trabajamos siempre en estrecha colaboración con los profesionales sanitarios. Sabemos que muchos de los nuevos fármacos de administración intravenosa son muy exigentes en cuanto a dosis y tiempos, y por ello estamos continuamente trabajando para ofrecer al personal clínico la respuesta tecnológica a esas demandas. En arcomed la investigación y desarrollo no sólo actúa como nuestra locomotora, sino que también es nuestra pasión. Te invitamos a descubrir lo que arcomed puede ofrecer a tu hospital en términos de seguridad, eficiencia, reducción de costes y mejora en la calidad de la atención al paciente.