Es uno de los artilugios en medicina más necesarios, pero no fue hasta el siglo XIX cuando vio la luz. Descubre la historia, el presente y el futuro de la jeringa.
La jeringa es una herramienta imprescindible en los hospitales y centros de salud de todo el mundo hoy en día . Gracias a ella podemos inyectar con eficiencia y rapidez fármacos, vacunas o antibióticos. Y es que aunque parezca un dispositivo sencillo, su invención ha cambiado el rumbo de la medicina y ha permitido salvar millones de vidas.

En realidad se trata de un instrumento compuesto de un tubo con un émbolo para inyectar líquidos en el interior del cuerpo humano. Su nombre proviene del latín “siringa”y del griego “syrinx” que significa caña o tubo. La aguja como la conocemos hoy no nace hasta finales del siglo XIX, hasta ese momento para introducir un medicamento bajo la piel se utilizaba un cataplasma o líquido o bien se extraía o se depositaban líquidos por el recto o la vagina.

La aguja hueca o hipodérmica fue inventada por varios doctores casi al mismo tiempo. Por un lado, en 1844 el irlandés Francis Rynd inventó una jeringa para inyectar líquido a sus pacientes, y diez años más tarde el escocés Alexander Word se le ocurrió administrar heroína en el nervio para aliviar a su esposa de los dolores del cáncer. Por otro lado, el francés Charles Gabriel Paravaz diseñó otra aguja con el fin de proporcionar anticoagulantes a enfermos de aneurisma.

Estas primeras jeringas estaban hechas de metal, luego pasaron a ser de cristal. Pero a pesar de los avances, seguían ocasionado numerosos contagios e infecciones. Hasta que en 1956 vio la luz la primera jeringa desechable, de la mano del veterinario neozelandés Colin Murcdoch: su diseño era de un solo uso e iba cargada con una vacuna para suministrar a los animales. El invento no tuvo ningún éxito, sin embargo sólo una década después una empresa estadounidense consiguió un éxito arrollador al lanzar la aguja desechable vacía.

En España las jeringas desechables llegaron en 1973 a través del ingeniero aeronáutico Manuel Jalon Corominas, padre también de la fregona. El inventor español logró financiar su proyecto con la ayuda de la misma empresa con la que había comercializado el mocho. El nuevo modelo era de plástico, tenía las paredes más finas y no se atascaba. La brillante idea revolucionó el mercado desde una pequeña fábrica de Fraga, donde hoy en día se siguen fabricando 20.000 unidades para exportar a todo el mundo.

Los avances de la jeringa a lo largo de la historia no sólo han servido para salvar cada vez más personas, sino que nos ayudan a continuar mejorando. arcomed, fabricante líder en el planeta en tecnología de infusión, pone a disposición de los usuarios un completo catálogo de jeringas – de diversas medidas y tipologías como las jeringas opacas para fármacos foto-sensibles – y de líneas de extensión.

Paralelamente desde arcomed desarrollamos todo tipo de fungible para la infusión intravenosa en formato volumétrico, como equipos de infusión en PVC o silicona, equipos para transfusiones sanguíneas, sets especializados para oncología, así como otros accesorios necesarios, como los tapones de cierre, con el fin de cumplir con un proceso de infusión libre de riesgos.

Las jeringas arcomed Syramed™,cuentan con los últimos avances en innovación y seguridad, proporcionando así comodidad y seguridad a los pacientes y al personal de enfermería. Y es que al final en la historia, en el presente y en el futuro médicos, inventores y fabricantes trabajamos todos a una para conseguir salvar el mayor número de vidas posibles.