La medicina hiperbárica (también llamada oxigenoterapia hiperbárica u OHB) es una rama en crecimiento de la medicina basada en el uso de cámaras hiperbáricas en las que el paciente respira durante cierto tiempo oxígeno puro o aire comprimido a presiones superiores a la atmosférica (generalmente entre 2 y 3 atmósferas absolutas o ATA).

Ideadas hace décadas para tratar el síndrome de descompresión derivado de accidentes de buceo, el uso de cámaras hiperbáricas se ha ido extendiendo al tratamiento de otras muchas patologías.

Fundamento de la medicina hiperbárica: Más oxígeno en los tejidos del paciente

En condiciones normales, la hemoglobina de los glóbulos rojos ya está prácticamente saturada de oxígeno. Sin embargo, esto no implica que dicho oxígeno llegue de forma correcta a todos los tejidos. En casos de anemias graves o pérdidas importantes de sangre, los glóbulos rojos por sí solos no son capaces de garantizar la correcta oxigenación de los tejidos, por lo que se recurre a una vía ‘secundaria’ pero fundamental en este tipo de pacientes: aumentar la cantidad de oxígeno disuelto en el plasma sanguíneo. Esto se consigue situando al paciente en una cámara hiperbárica, ya que la mayor presión en su interior tiene como consecuencia el incremento de la presión parcial de oxígeno en la sangre arterial, que puede pasar de los 90 mm de Hg en condiciones normales a los 2400 mm de Hg a una presión de 3 ATA.

En la actualidad la medicina hiperbárica se utiliza cada vez más en aquellos casos en los que se produce una situación de hipoxia tisular que puede llevar a la necrosis, bien por las causas citadas anteriormente o por problemas de tipo vascular.

La hiperoxigenación del plasma sanguíneo puede, además, resultar muy beneficiosa para acelerar la cicatrización de úlceras, quemaduras térmicas, fracturas abiertas, tratamiento del pie diabético, necrosis óseas (ya que estimula la formación de hueso nuevo) y en general en aquellas patologías en las que pueda existir un déficit de la oxigenación tisular.

La oxigenoterapia hiperbárica también resulta útil en el tratamiento de infecciones necrotizantes por Clostridum, un tipo de bacterias pertenecientes a la categoría de “anaerobias estrictas” que no pueden reproducirse en presencia de concentraciones elevadas de oxígeno y que pueden ser causantes de gangrena gaseosa.

Además, se ha utilizado con éxito en el tratamiento de la sordera súbita idiopática.

La Undersea and Hyperbaric Medical Society de Estados Unidos es el organismo de referencia a nivel mundial para definir con precisión las indicaciones de la medicina hiperbárica.

Infusión intravenosa de fármacos en cámaras hiperbáricas

Aunque existen cámaras hiperbáricas de uso individual, se está generalizando el uso de cámaras de mayor tamaño que permiten tratar a varios pacientes a la vez al tiempo que son atendidos por el personal sanitario. En muchos casos se trata de pacientes graves o críticos que están recibiendo medicación mediante infusión intravenosa que no puede ser interrumpida.

En estos casos contar con la bomba de infusión adecuada es fundamental para evitar falsas alarmas que pueden llevar a que la bomba interrumpa la infusión. En un entorno de alta presión, una bomba de infusión normal puede no funcionar correctamente, por lo que se requiere el uso de bombas que hayan sido certificadas para entornos hiperbáricos. Las bombas Hyperbaric Chroma de arcomed, además de todas las ventajas tecnológicas y de seguridad de la serie Chroma, están certificadas para su uso hasta 12.5 ATA, lo que proporciona una garantía de fiabilidad y seguridad tanto a profesionales médicos como a pacientes.