Dar a luz a un hijo es una experiencia única en la vida de una mujer. Sin embargo, también es el momento de mayor preocupación, siendo el dolor en el parto uno de los temores más generalizados en las mujeres embarazadas.El uso de la analgesia epidural en las salas de partos de los hospitales españoles es ya una práctica habitual, lo que permite a las mujeres tener una experiencia mucho más confortable y menos traumática a la hora de dar a luz a sus hijos, aunque no todos los hospitales usan esta técnica de la misma manera, ni todas las mujeres son susceptibles de poder utilizarla por criterios médicos.

La aplicabilidad de este tipo de analgesia no se limita al paciente obstétrico, sino se extiende también a otros procedimientos quirúrgicos en extremidades inferiores, siempre y cuando el criterio médico así lo aconseje.

¿En qué consiste la analgesia epidural?

Consiste en la inserción, usando una técnica similar a la de la punción lumbar, de un fino catéter entre dos vértebras de la región lumbar, lo que permite la administración directa del fármaco supresor del dolor, cuya función es el bloqueo de una o varias ramas nerviosas para evitar que transmitan señales de dolor al cerebro.

Generalmente se utiliza una bomba de infusión para asegurar que tanto la dosis de fármaco como el flujo de infusión son los correctos. Esta infusión suele realizarse bajo el control del anestesista, ya sea de forma continua o mediante bolos. Las bombas de infusión con protocolos PCEA (siglas en inglés de Anestesia Epidural Controlada por el Paciente) permiten que sea el propio paciente quien solicite pequeñas dosis (también conocidos como bolos de paciente) en función de su percepción de dolor, dentro de los límites máximos de dosificación que el anestesista haya programado en la bomba. Esta infusión basada en bolos de paciente (PCEA) puede combinarse también con la infusión continua de un flujo basal.

¿Qué es el PIEB y qué ventajas ofrece?

PIEB es el acrónimo ingles de bolos epidurales programados intermitentemente (Programmed Intermitent Epidural Bolus) y se trata de un tipo de analgesia epidural PCEA que combina la administración de bolos automáticos periódicos, junto con la posibilidad de que el paciente interactúe con la bomba solicitando bolos de paciente. Este tipo de infusiones, según diversos estudios clínicos, reporta importantes ventajas para el paciente obstétrico:

  • Reduce la cantidad de medicación utilizada, y por tanto el tiempo de recuperación es menor..
  • Reduce la demanda de bolos por parte del paciente.
  • Reduce significativamente el riesgo de efectos secundarios como el bloqueo motor de los miembros inferiores en comparación con la analgesia epidural clásica.
  • Reduce la incidencia de parto instrumental y cesáreas.
  • Aumenta el confort de la mujer y su satisfacción con el proceso.

Este estudio clínico que enlazamos compara la técnica PIEB con el método clásico de infusión continua, ofreciendo unas conclusiones claramente favorables al primero.

En arcomed, como fabricante líder en bombas de infusión, estamos siempre atentos a las demandas del mercado. Nuestra línea de dispositivos de infusión de última generación Chroma, está preparada para su uso en la sala de partos mediante el protocolo PIEB, además de los protocolos más tradicionales.

Además, ofrece una gran pantalla táctil a color, ergonomía y facilidad de uso gracias a su interfaz basado en iconos, permite almacenar librerías de fármacos personalizadas y la configuración de distintos tipos de alarmas.

Todo ello para facilitar la labor del personal médico, hacer que el proceso del parto sea más confortable para la madre y generar una experiencia positiva y de calidad en el hospital, sin olvidarnos de la reducción de costes que supone la disminución del tiempo de recuperación, los menores efectos secundarios (y por tanto menor tiempo de ingreso) y el uso de menores cantidades de medicación.

En arcomed queremos que su hospital esté, desde ya, preparado para el futuro.