La codificación de fármacos por colores, usando un sistema estandarizado de códigos de color para identificarlos, es un gran avance de cara a garantizar aún más la seguridad de los pacientes ingresados en los hospitales, al reducir las posibilidades de la administración errónea de un fármaco.


Los profesionales sanitarios son seres humanos, en ocasiones sometidos a intensa presión y gran carga de trabajo, factores éstos que pueden propiciar que se cometan errores en la administración de medicación que pueden llegar a tener consecuencias graves para el paciente. La infinidad de dispositivos médicos de marcas comerciales diferentes que se usan a diario en un hospital no facilita las cosas, obligando al personal sanitario a extremar los controles sobre la medicación, lo que redunda en un flujo de trabajo más lento. Y aun así, los errores humanos suceden. Por ejemplo, en Estados unidos hasta un 35% de los errores en la administración de medicación que resultan en daños para los pacientes son consecuencia del uso incorrecto de las bombas de infusión (Fuente: “Drug Pump is a Deadly Trail”, publicado en el Tallahassee Democrat el 28 de mayo de 2002).

La codificación de fármacos por colores ayuda a mejorar los flujos de trabajo

Los hospitales son entornos de alta exigencia para el personal que trabaja en ellos, especialmente en áreas como UCI y quirófanos, donde las situaciones de los pacientes pueden ser críticas y el más mínimo fallo tiene serias consecuencias.

Existe un estándar internacional, la norma ISO 26825, que cada vez más hospitales adaptan en sus áreas quirúrgicas y de cuidados intensivos, escenarios donde debido a la gran carga de trabajo es fácil cometer un error.

Esta norma identifica cada medicamento con un código de color en su etiquetado, lo que permite reconocerlo rápidamente. En el caso de arcomed, la serie de bombas de infusión Chroma, dotadas de una gran pantalla táctil a color de muy fácil manejo, incorpora esta codificación de fármacos por colores según la referida norma ISO, de tal modo que al seleccionar en la pantalla el medicamento que se va a administrar, el color de la etiqueta y el de la pantalla deben ser el mismo. Esto agiliza las comprobaciones y reduce los tiempos, obteniendo así mejoras en el flujo de trabajo y, sobre todo, mayor seguridad para el paciente.

En algunos hospitales o sistemas de salud se han desarrollado sistemas de codificación de fármacos por colores diferentes de los de la norma ISO, que pueden ser incorporados a las bombas de la Serie Chroma, ofreciendo, como siempre en arcomed, un producto a medida de cada cliente.

En España, la Sociedad Española de Anestesiología, Reanimación y Terapéutica del Dolor (SEDAR), junto con el Instituto para el Uso Seguro de los Medicamentos (ISMP) y el Sistema Español de Notificación de Seguridad en Anestesia (SENSAR), publicaron en 2011 una recomendación donde se adaptaba el contenido de la normativa ISO de codificación de fármacos por colores, y – partiendo de dicho estándar – se desarrollaba y recomendaba su aplicación de forma estandarizada dentro del área quirúrgica de todos los hospitales.

Todo esto redunda en mejoras en varios aspectos fundamentales de la gestión hospitalaria:

  • Ayuda a mejorar las garantías de seguridad para los pacientes.
  • Permite reducir el estrés y la presión sobre el personal sanitario.
  • Mejora los tiempos de reacción y agiliza los flujos de trabajo.
  • Disminuye los costes por errores en la administración de medicación.

Lo más importante es, en definitiva, que al mejorar la seguridad de los pacientesestamos mejorando el confort y la tranquilidad de todo el hospital en su conjunto.