La imagen por resonancia magnética (IRM, MRI en inglés), también conocida como Resonancia Magnética Nuclear (RMN) es una avanzada técnica de diagnóstico por imagen que hoy está presente en la gran mayoría de hospitales.

La principal diferencia de esta técnica con la tomografía axial computerizada (TAC) es que no utiliza radiación (rayos X) para la obtención de imágenes. En su lugar, la IRM utiliza potentes campos magnéticos para aprovechar una propiedad mecánico-cuántica de los núcleos atómicos, que en presencia de un campo magnético muy intenso “resuenan” a una frecuencia directamente proporcional a la fuerza de dicho campo. De ahí el uso de la palabra “nuclear” en su definición, que no está relacionada con la medicina nuclear (basada en el uso de sustancias radiactivas para el diagnóstico o tratamiento de enfermedades), sino con propiedades de los núcleos de los átomos.

Utilizando detectores y combinando la señal recibida con un potente sistema informático, es posible reconstruir imágenes nítidas del interior del cuerpo del paciente y sus distintas estructuras anatómicas, sin que éste tenga que someterse a radiaciones ionizantes.

En algunos casos es necesario la inyección o infusión intravenosa de sustancias químicas de contraste, que tienen la función de mejorar la calidad de las imágenes o visibilizar estructuras anatómicas que de otro modo no serían claramente visibles.

UniQueMRIShield™: Mejor calidad de imagen al eliminar artefactos

Cuando hablamos de “artefactos” en diagnóstico por imagen nos referimos a falsas imágenes o zonas borrosas que aparecen debido, en el caso de la IRM, a interferencias con los campos magnéticos del equipo. Estas interferencias pueden ser causadas por cualquier material ferromagnético, por eso para realizar la prueba se pide al paciente que se despoje de cualquier objeto metálico como joyas, anillos, etc. Dada la intensidad de los campos magnéticos utilizados, cualquier objeto presente en la sala o incluso en el exterior de ésta, como el paso de un vehículo grande por el exterior, puede afectar a la imagen. Por este motivo las salas donde se ubican los aparatos de IRM suelen estar en áreas del hospital en las que este tipo de interferencias sean las mínimas posibles.

Sin embargo, bien sea por la necesidad de infusión de un medio de contraste o porque no sea posible detener la infusión continua de medicación intravenosa mientras se realiza la prueba, en muchas ocasiones es necesario que una o varias bombas de infusión estén presentes en la misma sala donde se ubica el tomógrafo IRM. Esto puede dar lugar a perturbaciones del campo magnético por los componentes electrónicos o los propios materiales con los que las bombas están fabricadas, con la aparición de los mencionados artefactos en la imagen que pueden llegar a dificultar el diagnóstico.

De otro lado, la presencia de campos magnéticos de alta intensidad puede causar fallos en el funcionamiento de las bombas de infusión, o provocar accidentes por el desplazamiento repentino de los equipos contra el arco magnético, dada la gran fuerza de atracción que generan.

UniQueMRIShield™es la solución que arcomed ha desarrollado para evitar estos riesgos. Se trata de un soporte móvil con un blindaje especial que protege las bombas que se van a utilizar, reduciendo la posibilidad de la aparición de artefactos en la imagen al tiempo que se protege a los equipos en sí de los efectos generados por los campos magnéticos.

Está disponible en varios tamaños (para dos o cuatro módulos) y permite la visibilidad a distancia de las bombas (algo que también facilitan las pantallas de gran tamaño de las bombas Chroma de arcomed), dado que el personal sanitario no está presente en la sala durante la duración de la prueba.

Se trata de otro avance más que arcomed pone a disposición de los profesionales de la salud, siguiendo nuestra filosofía de estandarización y simplificación en la alta tecnología de infusión.