El propofol, descubierto en 1977, es un agente anéstesico intravenoso ampliamente utilizado en los quirófanos de todos los hospitales. Se trata de un agente de vida corta (entre unos minutos y una hora) que posee además propiedades amnésicas. Induce la hipnosis confiable y rápidamente y tiene efectos aditivos o sinérgicos con muchos otros agentes usados en anestesia (barbitúricos, benzodiazepinas, opioides y ketamina). El propofol está asociado a una recuperación suave y rápida, lo que lo distingue de la mayoría de los regímenes anestésicos tradicionales. Como otros agentes intravenosos, el propofol es un depresor tanto cardiovascular como respiratorio, sin embargo el riesgo de estos efectos puede ser disminuido por medio de ajustes apropiados en la dosificación o manejo del paciente. Además, induce una relajación moderada de las cuerdas vocales, facilitando la intubación.

El propofol es un fármaco utilizado ampliamente en la anestesia total intravenosa (TIVA) mediante modelos farmacocinéticos de infusión controlada por objetivo (TCI), posibles mediante el uso de bombas de infusión inteligentes (smart pumps) como las bombas Chroma de arcomed.

Además, también se utiliza en procedimientos de sedación y en UCI, sobre todo en pacientes sometidos a ventilación mecánica.

El modelo Cortínez-Sepúlveda para Propofol.

Este modelo farmacocinético para la infusión intravenosa de propofol en modo TCI ha sido desarrollado por los doctores Luis I. Cortinez y Pablo O. Sepúlveda. El Dr. Cortinez es médico cirujano y especialista en Anestesiología, profesor asociado de la Pontificia Universidad Católica de Chile y miembro de TIVA América, mientras que el Dr. Sepúlveda es médico Anestesiólogo, ex-presidente y miembro fundador de TIVA América y una de las principales autoridades mundiales en anestesia intravenosa. Ambos han publicado numerosos trabajos de investigación en este campo.

El modelo Cortínez-Sepúlveda surge de la necesidad de desarrollar un modelo específico para pacientes obesos, ya que los modelos tradicionales (Schnider, Minto, Marsh, etc) usados en anestesia total intravenosa (TIVA) presentan importantes carencias a este respecto, debido a las especiales características de este tipo de pacientes. Estos modelos suelen presentar divergencias importantes entre las concentraciones de fármaco predichas y las observadas, lo que obliga a los anestesistas a utilizar ecuaciones de ajuste o cálculos complejos. Aún así, los pacientes con obesidad (IMC muy alto o elevado peso corporal) presentan alteraciones en la farmacocinética de muchos compuestos, y el propofol no es una excepción.

Ante esta situación, los Dres. Cortínez y Sepúlveda decidieron desarrollar un nuevo modelo farmacocinético para propofol que simplificara el trabajo del anestesista en pacientes con IMC elevado y peso corporal hasta 250 kg, que ya de por sí suponen un desafío a la hora de realizar intervenciones quirúrgicas.

Este modelo posee unos parámetros básicos sencillos: k41=0,21 (correspondiente con Ke0) y vc=4,48*v2. Ambos son factores farmacocinéticos que definen el tiempo y la concentración de fármaco en los tejidos del paciente de una forma mucho más ajustada a la realidad observada que otros modelos ya mencionados.

El modelo Cortínez-Sepúlveda para propofol está incorporado en exclusiva en las bombas arcomed Chroma como uno de los modelos seleccionables por el anestesista en procedimientos que usan el modo TIVA-TCI. Sólo hay que introducir los parámetros físicos del paciente y la bomba realiza todos los cálculos de dosificación necesarios para mantener una concentración de fármaco adecuada durante todo el procedimiento quirúrgico.

En arcomed mantenemos una estrecha colaboración con los profesionales médicos más prestigiosos con el objetivo de ofrecer a nuestros clientes los últimos avances en materia de tecnología de infusión. El modelo Cortínez-Sepúlveda es un buen ejemplo de esta colaboración.